Sri Chaitanya Bhagavata, madhya khanda, capitulo 11.

Sri Chaitanya Bhagavata, madhya khanda, capitulo 11.

śrī-caitanya-bhāgavata grantha śuddha-bhakti-mata

El Śrī Caitanya-bhāgavata describe el proceso del servicio devocional puro.

kahe sadāśrī-bhaktivinoda

Así lo afirma siempre Srila Bhaktivinoda

nirantara pāṭha-phale kubuddhi yāibe ca’le

Por estudiar constantemente este libro, la mentalidad pecaminosa es destruida.

kṛṣṇa-preme labhibe pramoda

Para dar cabida al júbilo del amor extático por Krishna

Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati

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Todas las glorias a Sri Guru y Sri Gauranga

Sri Chaitanya-bhagavata

de Srila Vrindavan Das Thakur

Sri Sri Guru Gaura Nityananda (Ekachakra Dham)

Madhya-khanda

Capítulo Once

Los Pasatiempos del Señor Nityananda

 

Oh, Señor Gauranga. Oh, muy preciado tesoro. Oh, ilimitado océano de Krisna-prema, ¿de dónde has venido? Eres el Señor y mantenedor del desamparado, el verdadero amigo del oprimido.

Todas las glorias a Ti, Señor Vishvambhar, el más poderoso y regio de los bráhmanas. Victoria a todos Tus asociados quienes son como abejas atraídas al néctar de Tus pies de loto.

Eres tan querido a Paramananda Puri como su propia vida, y eres la mayor riqueza en la posesión de Svarup Damodar.

Eres muy querido a Srila Rupa Goswami y a Srila Sanatan Goswami, y al corazón de Jagadish Gopinath.

El Señor Vishvambhar continuó llevando a cabo Sus Pasatiempos en Nabadwip, pero no todos pudieron verlos. En la isla central de Nabadwip, el bendecido Srivas Pandit, sentado en su propia casa vio los interminables y maravillosos Pasatiempos del Señor. Él sirvió al Señor con amor puro y vio el Pasatiempo ‘Maha-prakash-lila’, junto con los otros Vaisnavas.

El Señor Nityananda residía en la casa de Srivas Pandit, a quien Él amó y respetó como a Su padre. Él estaba absorto día y noche en el humor de un pequeño niño y no era consciente de los eventos externos. Continuamente bebía leche del pecho de Malini, la esposa de Srivas. Los pechos de Malini ya se habían secado, pero después de que Nityananda los tocó, de nuevo fluyó leche de ellos. Ella estaba asombrada de un hecho tan milagroso. Chaitanya Mahaprabhu le ordenó a ella no revelar esto a nadie, y ella cada día vio los Pasatiempos infantiles de Nityananda.

Vishvambhar le dijo a Nityananda: «Escucha, Nityananda, Tú siempre buscas una riña con alguien. No te comportes imprudentemente en la casa de Srivas». Escuchando esas palabras, Nityananda objetó, y recordando a Krisna, dijo: «Nunca me verás comportarme imprudentemente. No pienses que soy como Tú».

Vishvambhar contestó: «Te conozco muy bien».

Nityananda dijo: «Dime cuáles son mis faltas».

Sonriendo, Sri Chaitanya dijo: «¡Oh! ¿Deseas conocer Tus faltas? Arrojas una lluvia de arroz en todos los cuartos».

Nityananda replicó: «Solo un hombre loco actúa así, y deben poner un alto a esa maldad. ¡Falsamente quieres culparme y no me das nada de comida! Si Tú Mismo deseas comerte todo, para Mí está bien, pero ¿por qué Me difamas ante todos?»

Chaitanya contestó: «Me avergüenzan Tus fechorías. Por esa razón, Te instruyo».

Nityananda sonrió y dijo: «¡Eso es muy bueno! Siempre debes instruirme cuandoquiera que veas que me comporto mal. Estás en lo cierto cuando piensas que soy culpable». Luego, rió a carcajadas.

Nityananda se sumergió en un gran océano de felicidad y se olvidó de todo. Quitándose la ropa, la amarró alrededor de Su cabeza, quedando desnudo ante todos. Él saltó con grandes brincos estallando en risas, a veces tambaleándose como un borracho.

Gadadhar Pandit, Shrivas Pandit y Haridas contemplaron esta escena de la especial misericordia del Señor pues estaba destinada a enseñarle una lección a todo el mundo.

Vishvambhar contuvo a Nityananda y dijo: «¿Qué haces? Ese comportamiento es inapropiado en la casa de un jefe de familia. Acabas de decirme que no estás loco, sin embargo, al siguiente momento contradices Tus propias palabras».

¿Qué reacción pueden tener las palabras en alguien que ignora el mundo externo? Nityananda estaba flotando en las olas del éxtasis. Vishvambhar Mismo tuvo que vestir a Nityananda Prabhu. Esas son Sus inconcebibles actividades.

Nityananda como un león enloquecido, no tenía conciencia de nada y era oídos sordos a las palabras de Sri Chaitanya.

Nityananda ni siquiera comía con Sus propias manos, de manera que Malini tenía que alimentarlo. Malini, la casta y religiosa esposa de Srivas Pandit podía entender los internos sentimientos de Nityananda y así le servía como una madre a un hijo.

Un día, un cuervo robó un pequeño recipiente de metal de campana y voló perdiéndose de vista, haciendo enojar a Malini Devi. El cuervo repentinamente regresó, pero sin el recipiente. Malini Devi podía bien imaginar la reacción de su esposo si llegara a ver que la vasija de gui [mantequilla clarificada] para Krisna se perdiera; su reacción no sería menor al de una tormenta. Ella se sintió impotente y empezó a llorar.

Justo entonces, Nityananda llegó y vio las lágrimas que salían de los ojos de Malini. Sonriendo, él preguntó: «¿Por qué lloras? Dime la causa de tu aflicción. Yo me encargaré de todo».

Malini Devi llorosa contestó: «Oh, Gosani, escucha, un cuervo huyó con la vasija del gui, quién sabe adónde. Nityananda le aseguró: «Madre, por favor, deja de llorar y lamentarte. Estoy seguro de recobrar tu recipiente».

El Señor le dijo al cuervo, sonriendo agradablemente: «Oh, cuervo, ve y regresa rápidamente con el recipiente». Nityananda reside en el corazón de todos. ¿Quién tiene el poder de desobecer Sus órdenes? El cuervo de inmediato salió, seguido por los acongojados ojos de Malini Devi. Regresando pronto con el recipiente en su pico, el cuervo lo puso cerca de Malini Devi. A partir de este incidente, Malini Devi pudo muy bien entender la extraordinaria potencia de Nityananda.

Embelesada con éxtasis, empezó a ofrecer oraciones al Señor: «Para aquel que puede traer a la vida, de las manos de Yamaraj, al hijo muerto de Su Guru y para aquel que mantiene esta manifestación cósmica, ¿qué hay de maravilloso en hacer que un cuervo devuelva un pequeño recipiente? Sobre Su cabeza descansa la ilimitada creación y Él ni siquiera siente su peso mientras lleva a cabo Sus Pasatiempos. El simple canto de Su Nombre destruye el ilimitado océano de la nesciencia. Tener influencia sobre un cuervo para que regrese un pequeño recipiente que fue robado no es un hecho extraordinario para Él.

»En el pasado, como Laksman, resguardaste a Sita Devi mientras vivía en el bosque; sin embargo, Tú solo mirabas sus pies y no otra parte de su cuerpo. Más tarde, Tus poderosas flechas derrotaron y exterminaron la familia entera de Ravana, de manera que recuperar este pequeño recipiente es un hecho insignificante.

»Yamuna Devi pidió perdón y ofreció oraciones escogidas a Sus pies de loto, después de entender Su poder y glorias. Para Él, quien tiene la potencia para mantener los catorce mundos, ¿qué maravilla hay en hacer que un cuervo regrese un pequeño recipiente? Con todo, ninguna de Tus actividades puede ser menoscabada ya que todas ellas, sin importar lo fáciles y pequeñas que puedan parecer, son trascendentales y son la Verdad Absoluta. Esto es el claro veredicto de los Vedas».

Nityananda sonrió mientras escuchaba las oraciones de Malini, y le hizo notar en la manera de un niño: «Deseo comer». Cuandoquiera que Malini Devi vió a Nityananda, la leche escurría de sus pechos debido al maternal amor y Nityananda satisfacería sus deseos espirituales por mamar de sus pechos como un pequeño. Estos son algunos de los inconcebibles Pasatiempos de Nityananda. Mi capacidad para describirlos es limitada; afortunadamente, los Pasatiempos del Señor ya son ampliamente conocidos por todo el mundo.

Sus actividades son extraordinarias e incomprensibles; aquellos que lo conocen, en verdad, sin dificultad aceptan todos Sus Pasatiempos. Nityananda siempre estaba inmerso en el éxtasis y se movía libremente por Nadia, como lo hace el brillante sol a través de la bóveda celeste.

Un yogui místico o un sabio erudito o quien sea, puede pensar o decir algo acerca de Nityananda; la gente puede comentar que Él no es un íntimo asociado de Chaitanya; no me interesa escuchar alguno de esos comentarios. Solo ruego que Sus pies de loto permanezcan impresos en lo íntimo de mi corazón.

Si a pesar de escuchar de Sus glorias, alguien lo critica, Yo pateo la cabeza de esa persona pecaminosa. En casa de Shrivas Pandit, Nityananda estaba tan ensimismado en Sus trascendentales Pasatiempos que el Señor Gauranga tenía que cuidar de Él.

Un día, Sri Chaitanya estaba sentado junto con Su esposa, Visnupriya, cuya espléndida belleza solo es igualada por Laksmi Devi. Ella estaba preparando nuez de betel para el Señor, la que Él aceptaba tan complacido que no sabía si era de día o de noche. El corazón de Madre Sachi se regocijaba en las alturas de una alegría no conocida mientra veía a la feliz Pareja. El Señor Chaitanya sabía la razón del júbilo de Su madre de modo que pasaba mucho tiempo con Su esposa.

En ese momento, el muy inquieto Nityananda, quien siempre está absorto en la dicha, llegó a la casa de Sri Chaitanya. Él se detuvo ante todos, desnudo como un niño inocente, sin sentir pena alguna.

El Señor le preguntó: «Nityananda, ¿por qué no estás vestido?»

Nityananda contestó con una sonrisa: «¡Así es! ¡Así es!»

El Señor le pidió: «Nityananda ponte Tu ropa».

Nityananda respondió: «Hoy me iré»

El Señor insistió: «¿Por qué?»

Nitai respondió: «No puedo comer más»

El Señor le dijo entonces: «Cuando te pregunto algo, ¿por qué respondes con una cuestión completamente diferente?»

Nitai contestó: «Quiero toda la atención».

Enojado, el Señor dijo: «¡Esto no es mi falta!»

Nitai respondió: «Mi Señor, Sachidevi no está aquí».

El Señor le suplicó: «¡Sé misericordioso y ponte tu ropa!»

Nityananda respondió: «Comeré».

El Señor Nityananda siempre estaba completamente embriagado de amor extático por el Señor Chaitanya. Él escuchaba una cosa y respondía otra. De esta manera, reía alegremente mientras vagaba por todas partes.

El Señor se levantó y personalmente puso ropas a Nitai mientras Nitai continuaba riendo dentro de Sí. Sachidevi sonrió al ver las actividades de Nityananda y sintió un afecto maternal hacia Él, pensando en Vishvarup. Las palabras de Nityananda le recordaban profundamente a su hijo mayor y a veces incluso Nityananda lucía como Vishvarup. Nadie sabía que Madre Sachi sentía un amor igual por ambos, Nityananda y Vishvambhar.

Cuando Nityananda salió de Su trance, se vistió a Sí Mismo. Sachidevi le dio cinco sandesh (dulces de leche). Nitai puso uno de los dulces en Su boca y arrojó lejos los otros cuatro.

Sachidevi se alarmó: «¡Ay!, ¡ay!, ¿por qué los tiras?

Nityananda respondió: «¿Por qué me los diste todos de una vez?»

Madre Sachi dijo: «No tengo nada más. ¿Qué comerás ahora?»

Nityananda respondió: «Si lo deseas, ciertamente los encontrarás».

Para su asombro, Madre Sachi encontró intactos dentro del cuarto esos cuatro dulces sandesh. Ella preguntó: «¿Dónde cayeron los sandesh? ¿Cómo llegaron al interior del cuarto?»  Sachidevi estaba asombrada y divertida. Ella quitó las partículas de polvo de los dulces y muy contenta salió afuera.

Al retornar, Madre Sachi vio que Nityananda estaba comiendo laddhus, y preguntó: «Querido hijo, ¿de dónde sacaste esos laddhus? El Señor Nityananda respondió: «Son los mismos dulces que Yo tiré. Al ver Tu aflicción, los traje de vuelta».

Viendo esos milagros, Madre Sachi consideró en su mente: «¿Quién puede conocer las extraordinarias cualidades de Nityananda Prabhu?». Ella le dijo: «Oh, Nityananda, ¿por qué me confundes de esta manera? Sé muy bien que eres la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, por favor, remueve de mí Tu potencia ilusoria».

El Señor Nityananda, en el humor de un niñito, trató de agarrar los pies de Madre Sachi, pero ella corrió desesperadamente para escapar de Él. Esas son las súper excelentes actividades del Señor Nityananda. Para las personas piadosas son benéficas, y a las personas pecaminosas les crean obstáculos.

Esos miserables envidiosos y pecaminosos que critican a Nityananda se vuelven tan contaminados que incluso Ganga Devi, quien purifica todo, huye de ellos. Nityananda es el Señor Supremo de todos los Vaisnavas y, como Ananta Shesha, sostiene el universo sobre Su capucha.

Aunque no tengo apego por Nityananda y Sri Chaitanya, oro por que el tesoro de los pies de loto de Nityananda esté firmemente situado en el nicho más íntimo de mi corazón.

Este es mi sincero anhelo por el cual mendigo a los pies de todos los Vaisnavas: ¡Que Nityananda Prabhu, el Señor Balaram, sea mi Supremo Señor y Amo!

Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, ofrezco este canto a Sus pies de loto.

 

Traducción al español

Sri Chaitanya Saraswati Sridhar Govinda Sevashram de México, A. R. (Jai Balai Das)

Sri Chaitanya Bhagavata, madhya kanda, capítulo diez.

Sri Chaitanya Bhagavata, madhya kanda, capítulo doce.

¡¡¡PRÓXIMOS EVENTOS!!!

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