Sri Chaitanya-bhagavata. Adi-kanda. Capítulo trece

Sri Chaitanya-bhagavata. Adi-kanda. Capítulo trece

śrī-caitanya-bhāgavata grantha śuddha-bhakti-mata

El Śrī Caitanya-bhāgavata describe el proceso del servicio devocional puro.

kahe sadāśrī-bhaktivinoda

Así lo afirma siempre Srila Bhaktivinoda

nirantara pāṭha-phale kubuddhi yāibe ca’le

Por estudiar constantemente este libro, la mentalidad pecaminosa es destruida.

kṛṣṇa-preme labhibe pramoda

Para dar cabida al júbilo del amor extático por Krishna

Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati

***

Todas las glorias a Sri Guru y Sri Gauranga

Sri Chaitanya-bhagavata

de Srila Vrindavan Das Thakur

Sri Sri Guru Gaura Nityananda (Ekachakra Dham)

Adi-kanda. Capítulo trece

Sri Nimai derrota al Digvijaya

 

¡Todas las glorias al Señor Gaurachandra, la luz más brillante de la familia brahmínica! ¡Todas las glorias al Señor que inspira los más profundos sentimientos de éxtasis en el corazón de todos Sus devotos!

¡Todas las glorias al Señor y amo de Govinda Das, el portero! Por favor, derrama Tu misericordia mirada sobre las entidades vivientes condicionadas.

¡Todas las glorias al emperador de los brahmines y la joya principal entre todos los devotos instructores! ¡Todas las glorias a la sociedad de devotos de Sri Chaitanya Mahaprabhu!

El Señor de Vaikuntha, Nimai, estaba inmerso en las melosidades de un audaz y orgulloso erudito. En esos días, la ciudad de Nabadwip era una institución que albergaba a muchos eruditos y maestros bien versados en todas las ramas de las Escrituras. Títulos tales como Bhattacharya, Chakravarti, Misra y Acharya eran comunes y la única tarea de estos eruditos era la enseñanza. El juego de ellos era el debate y en Sus actividades eran intolerantes e impacientes y hacían todo lo requerido para ganar un argumento. Incluso si un muy respetado y superior erudito señalaba puntos valiosos, los otros estarían en desacuerdo.

El hábito del Señor Nimai era reprender constantemente a esos eruditos y refutar sus argumentos, justo frente a ellos. No hubo un instructor en Nabadwip que pudiera confrontar los argumentos del Señor y ofrecer una segunda opinión. Tan pronto como ellos veían al Señor, su corazón quedaba atrapado por tanto temor que se volvían excesivamente atentos. Quienquiera que conversaba con el Señor, incluso por casualidad, se volvía Su dedicado seguidor.

Todos conocían la erudición y el intelecto del Señor desde Su temprana niñez. Dentro de su corazón, ellos también sabían que el Señor nunca sería derrotado por nadie. El solo ver al Señor infundía un sentimiento de veneración y respeto entre los eruditos, así que naturalmente eran sumisos ante Su presencia. Con todo, la energía ilusoria le evitaba a todos el conocerle en verdad. Solo cuando el Señor se revela por Su propia voluntad puede uno entender Su verdadera identidad. Aunque el Señor Supremo es muy magnánimo en todo aspecto, depende completamente de Su deseo personal el que uno pueda percibir Sus Pasatiempos confidenciales y trascendentales. En Nabadwip, el Señor Gaurachandra llevó a cabo Sus trascendentales Pasatiempos en el humor de un erudito, engañando a todos sin revelar Su oculta identidad.

Una vez vino a Nabadwip un muy letrado pero altanero erudito que llevaba el nombre de ‘Digvijaya’, lo cual significa: “Aquel que ha vencido a eruditos en todas las direcciones”. Él era un devoto dedicado de la Diosa de la Erudición, Sarasvati, y había recibido bendiciones de Ella por cantar el mantra que la propicia. La Madre Sarasvati es en realidad la Madre Universal. Ella no es diferente de Laksmi Devi, la consorte eterna de la Suprema Personalidad de Dios, Sri Narayan. Laksmi Devi es la personificación del trascendental y devocional servicio amoroso al Señor Supremo. Ella es la potencia interna del Señor y está siempre situada sobre Su pecho.

Mediante el deseo y la buena fortuna de Madre Saraswati, el bráhmana había recibido una bendición de Ella para convertirse en un erudito Digvijaya. Ella no requería de ningún esfuerzo para otorgar esa bendición, ya que es capaz de conceder incluso el regalo más extraordinario del servicio devocional trascendental al Señor Supremo, Sri Narayan. Habiendo recibido esta bendición directamente de la Diosa Saraswati, el bráhmana procedió a viajar por todas partes, venciendo a los eruditos adondequiera que fue. Todas las Escrituras estaban en la punta de su lengua. Nadie en el mundo podía desafiarlo. Muchos ni siquiera entendían la introducción a su principal exposición, así que iba a todas partes sin restricción y sin ser derrrotado.

Cuando a sus oídos llegó la fama de Nabadwip como un centro de grandes eruditos, se dirigió hacia allí con un gran despliegue ceremonioso, encabezando una procesión de elefantes, caballos y personas. Las noticias se esparcieron como un fuego en cada casa de Nabadwip, creando olas de confusión.

Se corrió la voz: «Después de vencer a los eruditos de cada región, el Digvijaya finalmente llega a Nabadwip». Los profesores de Nabadwip se alarmaron más cuando escucharon que él era el recipiente directo de una bendición de la Diosa Saraswati.

Preocupados, hablaban entre sí: «Nabadwip es el centro de erudición más famoso en el mundo. Si el Digvijaya derrota a nuestros eruditos, entonces la gloria de Nabadwip será minimizada y el mundo escuchará de nuestro fracaso. Con todo, nadie tiene el valor para retarlo pues es el recipiente de la especial bendición de la Madre Saraswati. Se dice que Madre Saraswati Misma aparece en su lengua cuando él habla. ¿Cómo puede un simple humano derrotarlo?»

Los cientos de eruditos Bhattacharya que residían en Nabadwip se vieron perturbados por la ansiedad, y abandonaron toda actividad. Nabadwip trajinaba con animación mientras se acercaba la prueba de poder intelectual.

Sri Gauranga recibió una descripción detallada de todo eso por parte de Sus estudiantes. «Después de conquistar toda otra región del mundo, un Digvijaya Pandit ha llegado a Nabadwip para retar a nuestros eruditos en un debate. Se dice que ha recibido el especial favor de la Diosa Saraswati. Ha entrado a Nabadwip con una gran procesión de caballos, elefantes, palanquines y hombres. Dice que si no hay un retador de entre los eruditos de Nabadwip, quiere que ellos le extiendan una ‘carta en la que reconozcan su victoria’».

El Señor Gaurachandra escuchó a Sus estudiantes y luego, con una sonrisa, les recordó la naturaleza del Absoluto. «Esuchen, hermanos, les explicaré la verdadera situación. El Señor Supremo no tolera que nadie se complazca en una continua insolencia. Cuandoquiera que mira alguien que está sobrecargado de arrogancia a causa de una cualidad personal, Él invariablemente extrae la causa de ese orgullo. Un árbol cargado de frutas y una persona dotada con buenas cualidades inevitablemente se inclinarán con humildad. Ustedes deben haber escuchado de otros grandes conquistadores como Haihaya, Nahusa, Vena, Bana, Naraka, Ravana, etc. ¿Acaso el Señor Supremo descuidó el derribar su despótico orgullo? Él nunca tolera semejante insolencia vergonzosa. Aquí, en Nabadwip, ustedes van a ser testigos del final de ese altanero erudito».

El Señor se divertía con Sus estudiantes de este modo. Al atardecer, fue a la ribera del Río Ganga, salpicó algo de agua del Ganga sobre Su cabeza, ofreció Sus reverencias y luego se sentó en medio de Sus estudiantes. El Señor explicó varios temas tales como la religión y sus diversas explicaciones en las Escrituras. Nadie, sin embargo, entendía que el Señor simultáneamente pensaba en la manera en que podría derrotar al Pandit Digvijaya.

«Este bráhmana se ha vuelto extremadamente arrogante, y piensa que no hay nadie en el mundo que pueda derrotarlo», pensó el Señor. «Si lo humillo frente a todos eso sería una muerte vergonzosa para él. La gente lo deshonrará, perderá todo y eventualmente morirá de la humillación. Por lo tanto, debo confrontarlo secretamente en un lugar solitario y asegurar de todas maneras su caída. De ese modo, eclipsaré su vanidad sin destruirlo».

Cuando el Señor Supremo pensaba de esa manera, el Digvijaya llegó al Ganga. Mientras el ocaso se desvanecía en la noche, el Río Ganga lucía radiante bajo la luna llena en el cielo suave y claro. El Señor Supremo brillaba en medio de Sus estudiantes y Su exquisita belleza cautivaba a toda la creación.

Una dulce sonrisa adornaba la cara del Señor, brillante como la luna, y Sus dos hermosos ojos derramaban miradas trascendentalmente misericordiosas. Las perlas carecen de brillo en comparación con Sus dientes y Sus brillantes labios son errónea y fácilmente confundidos con el sol naciente. Con Su cuerpo suave y delicado, es la personificación de la compasión. Su perfecta cabeza está cubierta con rizos de un negro azabache; Su gracioso cuello como el de un león se posa perfectamente sobre Sus hermosos y amplios hombros. Él se viste con ropas espléndidamente divinas, Su cuerpo perfectamente proporcionado es de gran estatura y su corazón está gobernado por Su magnánima naturaleza. El cordón de bráhmana que cuelga holgadamente de Su hombro es el arco de Ananta Sesa. Sus largos brazos llegan hasta Sus rodillas y el tilak urdhva-pundra que adorna Su amplia frente captura los corazones de todos.

Sentado con la postura yogui de piernas cruzadas, con Su dhoti elegantemente atado en Su cintura, Sri Gauranga establecía y refutaba diversos argumentos con Su acostumbrada manera de hablar. Esa tarde, muchos estudiantes se hallaban reunidos alrededor de Mahaprabhu, y el Digvijaya se quedó asombrado al ver esa maravillosa reunión. «¿Este es Nimai Pandit?», pensó.

Sin ser visto por nadie, estaba parado y mudo ante la extraordinaria belleza del Señor. «¿Quién es esta persona?», le preguntó a uno de los estudiantes.

Después de ofrecer sus reverencias al Ganga, el Digvijaya se acercó un poco más al Señor. Al notarlo, Nimai le sonrió y afectuosamente le ofreció un asiento. Puesto que el Digvijaya Pandit había vencido a todos los eruditos en el país, era naturalmente intrépido, sin embargo, quedó sobrecogido ante la presencia del Señor. Por el designio del omnipotente Señor Supremo, quienquiera que se acerque a Él con un humor desafiante sentirá temor y miedo.

El Señor intercambió unas palabras introductorias con el pandit y luego le hizo unas cuantas preguntas: «Usted es un poeta extremadamente versátil», le dijo el Señor. «No hay un tema que usted no pueda describir perfectamente. Por lo tanto, por favor, dilucide acerca de las maravillosas glorias del sagrado Ganga, de manera que quienquiera que escuche su glorificación quede libre del pecado».

En ese mismo instante, el Pandit Digvijaya empezó intempestivamente a componer y a recitar versos en alabanza al sagrado río. ¡Quién puede imaginar las incontables formas en las que él describió a la Madre Ganga! Los versos pasaron rápidamente por sus labios y su voz resonó como un grupo de truenos. Parecía ciertamente que la Madre Saraswati Misma había aparecido en la punta de la lengua del Digvijaya. Todo lo que él pronunciaba era aparentemente apropiado y con acierto.

¿Era humanamente posible encontrar un error en sus elocuentes composiciones? Parecía ser que no había nadie presente que pudiera siquiera entenderlas apropiadamente.

Los cientos de estudiantes de Nimai que estaban reunidos allí miraban boquiabiertos al Pandit. «Oh, Señor Rama», dijeron. «¡Qué maravilloso! ¿Es posible para un humano componer esa elocuente poesía?»

Su composición estaba abundantemente ornamentada con las más excepcionales formas del habla, muy apropiadamente aplicadas. Su uso del lenguaje dejó perplejos incluso a los eruditos que estaban presentes. Por tres horas, el Digvijaya compuso y recitó continuamente sus versos sin paralelo. Parecía que no había fin para su brillante discurso.

Cuando al fin terminó, el Señor sonrió dulcemente y dijo: «Su poesía fue tan excepcional que nadie puede entender el significado a menos que usted mismo lo explique. Los versos que compuso son ciertamente apropiados para la glorificación del Ganga, pero le rogamos que los analice para nosotros».

Las dulces palabras del Señor lo afectaron como una bebida embriagante, y él empezó a explicar los versos. Sin embargo, tan pronto como empezó a hablar, el Señor lo interrumpió para señarle tres errores: uno en el principio, uno en medio y uno cerca del final de su composición.

El Señor dijo: «Conforme a la gramática, las formas del habla que usó muestran numerosas imperfecciones. Por favor, díganos en qué contexto las usó».

El Pandit Digvijaya, el principal de los hijos favoritos de la Madre Saraswati, perdió su inteligencia. Él trató, pero fracasó en ofrecer explicaciones correctas de los errores que Nimai había señalado. Sus intentos poco convincentes y confusos para defender su composición acarrearon más críticas por parte del Señor, quien entonces explicó los errores que había tanto en las explicaciones como en los versos. El talento sin paralelo del Pandit parecía haberse desvanecido y la situación se tornó incomprensible para él. Parecía haber olvidado incluso su propia identidad.

El Señor Nimai dijo: «Hagamos a un lado este poema por ahora y componga otro». Pero, desafortunadamente, el Pandit, gran vencedor en el mundo, fue incapaz de componer siquiera un solo verso. Se sentó ante el Señor en un estado de total confusión.

Por supuesto, incluso los Vedas personificados se quedan perplejos ante la presencia del Señor. Poderosas personalidades como Ananta Sesa, el Señor Brahma y el Señor Shiva, quienes pueden crear universos con su sola mirada, también se han confundido en la presencia del Señor. La confusión del Pandit Digvijaya frente a Nimai no es sorprendente debido a que incluso la Madre Laksmi, la Madre Saraswati y Maya, las potencias internas del Señor, quienes pueden engañar a toda la creación, ellas han quedado confundidas ante el Señor Supremo, y de ese modo permanecen por siempre en una posición inferior. Incluso el recitador de los Vedas, el Señor Sesa y el compilador de los Vedas, Sri Vedavyas, se confunden en la presencia del Señor, qué decir de un simple Pandit Digvijaya.

Los logros del Señor son imposibles de igualar para cualquier humano, por lo tanto, yo digo, todas Sus actividades son extraordinarias. Además, todo lo que hace el Señor Supremo es siempre para el beneficio último de las entidades vivientes que sufren, para liberarlas del cautiverio material.

Mientras el Pandit Digvijaya estaba luchando por tragarse su vergonzosa derrota, los estudiantes, excitados, empezaron a reír a carcajadas y tontamente. El Señor de inmediato los detuvo y expresó suaves y tranquilizantes palabras al Pandit: «Hoy, detengámonos aquí. Por favor, regrese a su casa y continuemos mañana nuestra charla. Debe estar cansado después de componer una recitación tan extensa. También, ahora es muy tarde, prontó llegará el tiempo de dormir».

El comportamiento del Señor es tan gentil y compasivo que incluso una persona derrotada no sufre en la humillación. Aunque el Señor siempre era victorioso en Sus debates, con todo, siempre expresaba palabras de interés a los eruditos y los profesores de Nabadwip.

Nuevamente, le dijo al Pandit Digvijaya: «Por favor, ahora vaya a casa y estudie sus libros. Mañana, le haré preguntas y deberá tratar de contestarlas».

El Señor fue tan misericordioso que a pesar de Su victoria, no deshonró al gran erudito. De modo que todos se sintieron complacidos. Los eruditos y profesores de Nabadwip eran muy afectuosos con el Señor debido a esta dulce disposición.

El Señor y Sus estudiantes terminaron la reunión para ir a casa, pero el Digvijaya se sentó a solas con total vergüenza y abatimiento. Él pensó para sí mismo: «La Madre Saraswati Misma me ha dado esta bendición. No he encontrado a nadie en todo el mundo que osara confrontarme en un debate. Ni los expertos eruditos en las seis ramas filosóficas de nyaya, vaisesika sankhya, patañjali, mimansa o Vedanta, ni los eruditos del shastra osaban refutar mi autoridad. ¿Cómo es que el Señor ha permitido que me derrote este insignificante profesor de gramática para niños? El ver minado de esta manera el poder de la Madre Saraswati me produce igual consternación. ¿Cómo he ofendido a la Diosa que mi talento y mi conocimiento han sido menospreciados con esta humillante derrota? Debo tratar de determinar la causa de esta situación». Pensando de ese modo, él cantó su mantra por un rato, y luego se acostó para dormir.

En su sueño, la Madre Saraswati miró compasivamente al bráhmana y le habló confidencialmente: «Oh, erudito bráhmana, escúchame. Ahora te revelaré ese conocimiento que no es revelado ni siquiera en los Vedas. Si por alguna razón le revelas este secreto a alguien, de inmediato perderás tu cuerpo. La persona que te derrotó es realmente el Supremo Señor de toda la manifestación cósmica. Yo soy una sirvienta eterna a Sus pies de loto, y por timidez, titubeo al estar frente a Él.

»En el Srimad-Bhagavatam se menciona: “Sintiéndose avergonzada de Su posición, la energía ilusoria del Señor no puede tomar precedencia; sin embargo, aquellos que se encuentran engañados por ella, continuamente hablan tonterías, encontrándose absortos en las ideas de que ‘Yo soy esto’ y ‘Esto es mío’.

»En la presencia del Señor, me fue imposible aparecer sobre la punta de tu lengua como lo hacía antes. Perdí Mi potencia, pero eso no es mi culpa. ¿Cómo podría ser de otra manera? Incluso el Señor Ananta Sesa, quien recita los Vedas con sus miles de bocas; el Señor Brahma, el Señor Shiva y todos los demás semidioses, lo adoran y se sienten completamente confundidos en Su presencia, ¿qué decir de Mí? Él es la Suprema Verdad Absoluta, eterna, pura, indivisible e infalible. Él es el omnipotente Señor Supremo que reside en el corazón de todos como la Superalma.

»La persona que apareció ante tí como un jovencito bráhmana no es otro que la Suprema Personalidad de Dios, la causa última de la destrucción de toda la manifestación cósmica. Él es la causa de las dualidades, la actividad fruitiva, el conocimiento, la erudición, lo bueno y lo malo, lo manifiesto y lo inmanifiesto; de todo.

»Es por Su deseo que todas las entidades vivientes, del Señor Brahma hacia abajo, experimentan felicidad y aflicción. Él es el Fuente Suprema de todas las Encarnaciones tales como Matsya, Kurma y otros. Es Él quien apareció como el Señor Varaha para levantar al mundo y, de nuevo, como Nrishimhadev, para proteger a Su devoto Prahlad. Él apareció como el Señor Vamana para engañar a Bali Maharaj y de ese modo, Sus pies de loto se convirtieron en la fuente de la Madre Ganga.

»Él apareció en Ayodhya como el Señor Ramachandra y llevó a cabo muchos maravillosos Pasatiempos y finalmente mató al demonio Ravana. Él, quien es conocido como el hijo de Sri Vasudev y de Sri Maharaj Nanda, ha aparecido ahora como un jovencito bráhmana, inmerso en las melosidades de un erudito.

»Esta Encarnación del Señor Supremo, ¿en qué parte de los Vedas es claramente revelada? ¿Quién percibirá esta verdad, si el Señor Mismo no revela Su identidad interna? Convertirse en el mayor de todos los eruditos del mundo no es el verdadero resultado del canto del mantra que te di. Ahora has recibido ese resultado: pudiste ver en persona a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor de toda la creación cósmica.

»Oh, bráhmana, ve rápidamente a Él y refúgiate en Sus pies de loto. Entrégate completamente a Él. No pienses que mi consejo es un sueño o una alucinación. El poder que hay detrás del mantra que cantas me ha traído aquí y me ha forzado a revelarte el conocimiento más secreto de los Vedas».

La Madre Saraswati desapareció después de consolar al pandit. Él se despertó de su sueño sintiéndose purificado y afortunado. El amanecer apenas había tocado el horizonte oriental cuando salió hacia la casa del Señor. Él se arrojó a los pies de Nimai Pandit para ofrecerle sus reverencias y el Señor reciprocó con él por levantarlo y abrazarlo.

«¡Qué, eres tú!», dijo el Señor. «¿Por qué te comportas de esta manera?»

«Para que pueda atraer Tu generosa gracia», contestó el Pandit.

«Pero, tú eres el famoso y letrado erudito Digvijaya. ¿Por qué te acercas a Mí de esta manera?», preguntó el Señor.

«Oh, Señor, el más erudito de los bráhmanas, por favor, escúchame. La perfección más alta de toda actividad se alcanza simplemente por adorarte. Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Narayan. Has aparecido como un bráhmana en esta Era de Kali, pero, ¿nadie tiene la potencia para percibir Tu verdadera identidad? La confusión penetró en mi corazón desde el mismo momento en que me hiciste preguntas y me encontré a mí mismo silencioso. Ahora, tengo la realización personal de que eres magnánimo y que te encuentras libre de todo orgullo, y mi realización está en conformidad con el veredicto de todas las Escrituras védicas.

»Me has derrotado tres veces, con todo, mantuviste intacto mi honor. ¿Es posible semejante comportamiento para alguien que no sea el Señor Supremo?  Tengo el convencimiento de que eres esa Suprema Personalidad de Dios.

»He viajado a lo largo y ancho, a través de Gauda, Trihuta, Kasi, Gujarat, Vijayanagar, Anga, Banga, Tailanga, Odhra y muchos otros lugares. En cada lugar, los eruditos más calificados fueron derrotados por mí, sin dificultad. Ellos ni siquiera podían entender mis disertaciones, menos aun descubrir un error en ellas. Sin embargo, ante Tu presencia toda mi educación e intelecto parecieron salir huyendo; no sé adónde. Ahora entiendo que esto no fue un hecho extraordinario para Ti, pues eres el Señor y Amo de Madre Saraswati. Ella Misma personalmente me lo reveló.

»Estaba entregado a la vida material, pero debido a mi inconmensurable buena fortuna llegué a Nabadwip y te pude ver cara a cara. Estaba cautivado y confundido por el deseo de conocimiento material, y en el autoengaño, andaba errante y desatendía el verdadero conocimiento absoluto. El destino me ha favorecido mediante Tu benevolente mirada y mi nesciencia ha sido erradicada. Tú posees una naturaleza magnánima y tienes la inclinación de favorecer a otros, de modo que no hay nadie en quien pueda refugiarme sino en Ti. Oh, Señor, por favor, instrúyeme de manera que yo no permita de nuevo que deseos perversos entren a mi corazón».

Como una persona humilde e insignificante, el Pandit Digvijaya habló ante el Señor, con arrepentimiento. Sri Gaurasundar contestó: «Oh, erudito bráhmana, eres muy afortunado debido a que Madre Saraswati reside sobre la punta de tu lengua. No obstante, el conquistar el mundo con el conocimiento material no es un objetivo conveniente para aquel que tiene verdadera sabiduría. El conocimiento se vuelve valioso solo cuando incrementa la adoración al Señor Supremo. Trata de entenderlo cuidadosamente. Cuando la muerte sobreviene y el alma es violentada a salir del cuerpo, nadie puede llevar consigo su conocimiento y opulencia materiales. Por lo tanto, los sabios y las almas autorrealizadas rechazan por completo esta existencia fenoménica y transitoria, y con una fe pura se ocupan en el servicio con devoción al Señor.

»Ahora, oh, bráhmana, abandona toda ocupación irrelevante y utiliza tu tiempo en adorar los pies de loto de Sri Krisna por el resto de tu vida. Recuerda que el fruto del verdadero conocimiento es probado cuando el corazón y la mente se encuentran apegados (y libres de temor) a los pies de loto del Señor Krisna. De todas las actividades, el servicio con devoción al Señor Supremo, Visnu, es la única manifestación de la Verdad Absoluta. Este es el consejo que Te ofrezco».

El Señor Gaurasundar abrazó al Pandit y los grilletes de la existencia material de inmediato se desprendieron del Digvijaya. El Señor dijo: «Oh, bráhmana, refrena tu arrogancia e insolencia, adora a Krisna y sé bondadoso hacia toda entidad viviente. Ten cuidado de no revelar nada de lo que Madre Saraswati te ha dicho. El revelar el conocimiento confidencial de los Vedas a las personas desautorizadas reduce la duración de la vida y lo desvía a uno del sendero espiritual».

Después de recibir las instrucciones del Señor, el Pandit Digvijaya solicitó permiso para retirarse. Repetidas veces ofreció sus postradas reverencias a los pies de loto del Señor y pronunció oraciones, sintiéndose muy afortunado y purificado. Por la misericordia del Señor, el bráhmana fue bendecido inmediatamente con desapego de los asuntos materiales, con una percepción de la Verdad Absoluta y con devoción al Señor Supremo. En cuestión de un momento, se disiparon su arrogancia y vanidad, y se volvió tan humilde y manso como una brizna de hierba. Renunció a todo: sus elefantes, caballos, palanquines, dinero y a los indeseables asociados que previamente tenía. La misericordia del Señor Gaurachandra tiene un efecto tan milagroso que el bráhmana Digvijaya abandonó todo y viajó solo.

La misericordia del Señor puede hacer que un rey abandone su palacio y acepte felizmente la vasija de un mendigo. El ejemplo memorable de esto lo es Srila Rupa Goswami quien también era conocido como Sri Dabira Khas. Él abandonó su regia posición de ministro para vivir en los bosques de Vrindavan. Un sirviente de Krisna puede ignorar fácilmente la riqueza material, la posición y el prestigio que son deseados por la gente común. Cualquier persona que no ha comprendido el valor del servicio con devoción al Señor Supremo, naturalmente considerará que la posición de un rey es muy confortable y envidiable.

Para el devoto de Krisna es insignificante incluso la felicidad que se deriva de la liberación. Por lo tanto, el confort regio carece de efecto en absoluto. La realidad y la verdadera felicidad yacen solamente en la misericordiosa mirada del Señor Supremo, y, por eso, los Vedas aconsejan que todos sirvan a ese muy misericordioso Señor.

La extraordinaria derrota del Señor Gaurasundar sobre el Digvijaya y la subsecuente conversión del pandit, pronto se conoció en todos los rincones de Nadia. La gente estaba asombrada por las noticias y ellos comentaron: «Realmente, Nimai Pandit debe ser un gran erudito, pues incluso el máximo pandit entre todos, el Digvijaya, fue humillado. Nimai Pandit se ha hecho merecedor de nuestro elogio, y Su fama definitivamente se esparcirá por todas partes».

Alguien dijo: «Si este muchacho bráhmana estudia lógica, de inmediato podrá reclamar el elevado título de Bhattacharya».

Sin embargo, otro sugirió: «Vayamos juntos a ofrecerle ahora mismo el título de ‘Badisimha’».

La potencia ilusoria del Señor es tan fuerte que a pesar de presenciar Sus milagros, nadie podía percibir Su secreta identidad. Desde ese momento, la gente de Nadia solo pudo hablar de la victoria de Nimai por encima del Digvijaya.

Ofrezco mis reverencias a los pies de todos los residentes de Nabadwip, pues fueron lo suficientemente afortunados para presenciar las trascendentales actividades del Señor.

Quienquiera que escuche con atención y fe este Pasatiempo acerca de como el Señor derrota al Digvijaya Pandit —esa persona siempre será victoriosa—, y quienquiera que escucha acerca de Sus cautivadores Pasatiempos como un erudito —esa persona de inmediato se vuelve Su sirviente eterno.

Sri Krisna Chaitanya y el Señor Nityananda Prabhu son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, una insignificante alma, humildemente ofrezco este canto a Sus pies de loto.

Traducción al español

Sri Chaitanya Saraswati Sridhar Govinda Sevashram de México, A. R. (Jai Balai Das)

CAPÍTULO DOCE

 

CAPÍTULO CATORCE

Comments

comments