Srila Raghunath Das Goswami, el guía que nos muestra la satisfacción más alta de nuestra vida.

Srila Raghunath Das Goswami, el guía que nos muestra la satisfacción más alta de nuestra vida.

Toda la gloria a Sri Guru y Sri Gauranga

Srila Raghunath Das Goswami

(del libro «Sermones II, de Srila Guru Maharaj)

     Luego, la cuarta personalidad es Sri Raghunath Das Goswami. Él nació aproximadamente hace quinientos años en la aldea de Krisnapur, en el distrito de Hooghly. Él advino en la casta Kayastha. Su padre, Hiranya Majumdar, era un hombre muy rico. Su padre tenía un hermano, Govarddhan, y Raghunath era hijo único. Su padre y su tío eran hacendados. En ese entonces, ellos recaudaban en impuestos 2,000,000 rupias (20 lakhs); al rey le pagaban 1,200,000 rupias y el ingreso neto para ellos era de 8,000,000 rupias.

     Raghunath escuchó acerca de Mahaprabhu después de que Él había aceptado sannyas. Hiranya y Govardhan tenían asociación con Advaita Acharya, y acostumbraban ofrecerles una contribución anual a todos los eruditos superiores en sánscrito y a las escuelas de éstos en Bengala, de ese entonces.

     Cuando después de Su sannyas, Mahaprabhu visitó de nuevo la casa de Sri Advaita Acharya (Advaita Bhavan), Raghunath Das vino a verlo, y quedó enloquecido con amor por Krisna. Su corazón se derritió completamente ante la belleza y la encantadora Personalidad de Mahaprabhu, ante Su devoción y Sus enseñanzas de devoción a Krisna. Mahaprabhu Mismo también estuvo consciente de esto. Raghunath no quería abandonar la compañía de Mahaprabhu, pero el Señor le dijo: «Ve a casa. No te entusiasmes demasiado; contrólate. Mantén en tu corazón tu amor divino por Krisna, y no lo expreses externamente; no lo divulgues. Muy pronto llegará el día cuando Krisna te guíe. Él te abrirá el paso. No permitas ninguna manifestación externa, sino mantenla dentro de tu corazón».

            sthira hañya ghare yao, na hao batula

            krame krame paya loka bhava-sindhu-kula

                                    (C.c. Madhya 16.237)

     «Tranquilízate y ve a casa, no seas insensato. Gradualmente, uno llega a la orilla del océano material».

     Más tarde, él recibió la asociación de Nityananda Prabhu en Panihati. Nityananda Prabhu le dijo: «Ofréceles una fiesta a Mis seguidores. Eres el hijo de un hombre rico, así que haz los arreglos para ofrecerles un banquete a Mis seguidores».

     Raghunath lo hizo, y Nityananda Prabhu quedó muy satisfecho. También lo bendijo, diciendo: «Muy pronto se manifestará tu brillante día». Y se dirigió a Sus devotos: «Miren este muchacho, posee una riqueza inmensa; posee en abundancia todo lo que requiere un hombre joven para su disfrute, sin embargo, no se interesa en ello. La gracia de Krisna ha descendido a su corazón, por consiguiente, no le importa nada de este mundo; pero está desesperado por abandonar su hogar de grandeza material y convertirse en un mendicante en la calle. Enloqueció por Krisna. Sólo vean este elevado ideal —esta devoción y atracción—. El amor por Krisna lo ha vuelto loco. Es muy, muy afortunado. Esta dignidad y prosperidad regias no pueden complacerlo».

     De algún modo, él regresó a casa. Pero un día, Hiranya y los demás notaron que ya no entraba a la parte interna de la casa. Comenzó a quedarse en la sección de afuera. Su padre y los demás guardianes consideraron que su condición se había tornado muy grave, así que fueron asignados diez hombres para hacer guardia y evitar que se fuera. Un día, temprano en la mañana y antes del amanecer, el Guru de la familia, Yadunandan Acharya, entró de pronto a la casa. Al encontrar a Raghunath en la parte exterior de la casa, fue hacia él y le pidió: «Voy a salir para atender unos asuntos importantes, pero no hay nadie que adore a mi Deidad. Por favor, en mi nombre, pídele a un discípulo bráhmana que durante mi ausencia, por uno o dos días, sirva a la Deidad». Y mientras Yadunandan Acharyya se iba, Raghunath lo acompañó. Los guardias lo vieron salir con el Guru de la familia y por ello no interfirieron. En el camino, Raghunath le dijo al Guru: «Vaya a continuar con su asunto; yo le pediré al caballero que realice la adoración en su ausencia».

     El Guru se fue, y Raghunath aprovechó la situación. Tal vez le pidió al hombre que hiciera el servicio, pero se puso en marcha en dirección opuesta a Puri. Sabía que en casa, tan pronto como se dieran cuenta de que no regresaba, mandarían hombres a buscarlo en el camino a Puri. En consecuencia, por el resto del día caminó en la dirección opuesta. Al anochecer, se detuvo en la casa de un vaquero, tomó un poco de leche que le fue ofrecida y pasó la noche en el establo. En la mañana partió rumbo a Puri.

     Cuando sus guardianes descubrieron que Raghunath no había regresado a casa, escucharon de parte de los guardias que se había ido con el Guru de la familia. Ellos fueron hasta allí, pero no encontraron a Raghunath. Entonces, pensando que se había dirigido a Puri, enviaron diez hombres en esa dirección. Estos regresaron sin encontrarlo. De este modo, muy inteligentemente, Raghunath se las ingenió para escapar. Por doce días caminó hacia Puri, y, sólo por tres de todos esos días, tomó alimento aquí y allá. En los demás días no necesitó alimento alguno; fue auxiliado por el amor divino, iba sobrecargado de él.

     Habiendo escuchado que Mahaprabhu se encontraba en el Gambhira, en el Kasi Mishra Bhavan, fue hasta allí y, en el patio, cayó extendido en reverencia total a Mahaprabhu.

     Mukunda Datta le dio la noticia al Señor:

     «Raghunath ha llegado».

     Mahaprabhu dijo:

     «Sí, cuídenlo. Vino con gran dificultad, caminando y caminando, sin comida. Cuiden de él durante unos días. Después, él se bastará por sí mismo».

     Esa fue la instrucción de Mahaprabhu. Durante unos días Raghunath tomó prasadam allí. Después, comenzó a mendigar en la puerta del Templo de Jagannath.

     En estas circunstancias, los padres pensaron que era imposible llevarlo de regreso a su casa, y no lo intentaron más, pero enviaron algún dinero con un bráhmana, y a dos sirvientes, a quienes se les ordenó que alquilaran una casa y ofrecieran a Raghunath un lugar para quedarse, y a que se encargaran de que su hijo no muriera por falta de comida. Ellos lo intentaron lo mejor que pudieron, pero Raghunath continuó subsistiendo de limosnas. Por un período de dos años, Raghunath invitó a Mahaprabhu a comer prasadam en esa casa, y el Señor aceptó para satisfacerlo. Después, Raghunath abandonó esa idea, pensando: «Esto sólo me produce algún crédito y fama. Mahaprabhu no está complacido con tal prasadam».

     Svarup Damodar fue el asistente más querido a Mahaprabhu, y también era un muy buen erudito. Raghunath también era un erudito —vemos que más tarde le dio al mundo una hermosa poesía en sánscrito—. Mahaprabhu puso a Raghunath bajo el cuidado de Svarupa Damodar, diciendo: «Le pedí a Svarup Damodar que se encargue de tí; él te aconsejará lo que sea necesario para tu vida devocional».

     Pero un día, Raghunath repentinamente se acercó a Mahaprabhu:

     «¿Por qué conseguiste sacarme de mi casa? ¿Cuál es mi mayor beneficio? Si me lo revelas con Tus propias palabras, mi corazón quedará satisfecho».

     Mahaprabhu dijo:

     «Te puse bajo el cuidado de Svarup Damodar. Él es incluso más calificado que Yo. Sin embargo, si deseas escuchar algo directamente de Mí, entonces lo expresaré en resumen:

            gramya-katha na sunibe, gramya-vartta na kahibe

            bhala na khaibe ara bhala na paribe

            amani manada hañya krsna-nama sada la’be

            vraje radha-krsna seva manase karibe

     «No te entregues a conversaciones mundanas, ni las escuches. Procura lo mejor que puedas de evitar los asuntos mundanos. No comas comida deliciosa, más bien, acepta cualquier comida ordinaria que venga por sí sola; y no te vistas lujosamente. Siempre trata de cantar el nombre de Krisna con la actitud de ofrecer respeto a los demás, sin esperar respeto de nadie. Sé humilde, y nunca aspires a tratos respetuosos de parte de los demás. En ese humor, procura cantar constantemente el nombre de Krisna; y en tu interior trata de servir a Sri-Sri Radha-Krisna en Vrindavan. Mentalmente, permanece en Vrindavan rindiendo servicio al Sri Sri Radha-Krisna-lila».

     Mahaprabhu le dijo a Raghunath que ésa era la esencia de su consejo a él. Luego, de nuevo tomó la mano de Raghunath y la ofreció a la mano de Svarup Damodar, diciendo: «Te pongo al cuidado de Svarup Damodar. Él es el mejor Maestro Espiritual. Él te cuidará».

     Después de la llegada de Raghunath a Puri, Mahaprabhu permaneció ahí continuamente por dieciséis años. Luego de eso, Mahaprabhu partió del mundo. Raghunath dejó Puri y fue a Vrindavan, pensando: «Tengo lo que debe poseerse; ahora me arrojaré desde el pico más alto de Govardhan y abandonaré este cuerpo». Fue a Vrindavan con esta idea, pero al llegar allí se puso en contacto con Sanatan Goswami y Rupa Goswami, —y descubrió el principio de una vida nueva—. Él pensó: «¿Qué es esto? Mahaprabhu no se ha ido —vive en ellos».

     Mahaprabhu les delegó a Rupa y Sanatan el poder para preservar la corriente devocional que ellos habían recibido de Su parte, y para que la presentaran bajo una nueva luz. Se les pidió que probaran, recurriendo y citando a varias Escrituras, que las enseñanzas de Mahaprabhu son la esencia misma y el propósito de toda Escritura. Como está expresado en el Bhagavad-gita: vedais ca sarvvair aham eva vedyah («La tentativa de toda Escritura revelada es el señalarme como el Centro más alto —Yo soy el Absoluto—». Y así, Mahaprabhu dijo: «Krisna es el Absoluto. Con la ayuda de diferentes Escrituras y referencias históricas —por todos los medios posibles— traten de probar que Krisna es Svayam Bhagavan, la Suprema Personalidad de Dios, y que el Vraja-lila, el Vrindavan-lila, es el máximo logro».

     Los dos hermanos, Rupa y Sanatan, ya habían comenzado esa tarea cuando Raghunath llegó y obtuvo su asociación; él descubrió en ellos: «¡Oh! Mahaprabhu está aquí». Abandonó la idea de dejar este mundo y se les unió como discípulo. Mahaprabhu ya le había instruído a Sanatan Goswami: «Mis seguidores son muy pobres y desvalidos. Verás por ellos cuando quiera que vengan a Vrindavan; serás el guardián de todos esos discípulos Míos que vengan a Vrindavan». Por lo tanto, Raghunath se puso en contacto con Sanatan Goswami, y éste se encargó de él.

     Raghunath era tan desinteresado de sí mismo, que un día, mientras estaba sentado cantando el Santo Nombre a orillas del Radha-kunda, justo a su lado llegó un tigre para beber agua, pero Raghunath no le prestó atención. Repentinamente, Sanatan Goswami se encontró con la escena. Se quedó atónito. Hasta entonces, Raghunath había vivido bajo la sombra de un árbol, pero Sanatan dijo: «Por favor, construye una choza y vive en ella; no desatiendas mi petición, te suplico que lo hagas». Y entonces él se las arregló para construir una pequeña vivienda y quedarse ahí. Su abnegación, vairagya, era incomparable. La indiferencia al disfrute mundano por parte de Sanatan, de Rupa y de todos los Goswamis, era extrema, pero la abnegación de Raghunath sobrepasaba la de todos ellos.

     Cuando se encontraba en Puri, algunas veces mendigaría prasadam en la puerta del Templo de Jagannath, y a veces tomaría prasadam en un chatram o cocina gratuita, donde los hombres ricos distribuían prasadam para los mendicantes. Pero él pensó: «Estoy tomando lo que por karmma les corresponde a otros».

     En Jagannath Puri, el prasadam de Jagannath que no se vende se le da a las vacas. Pero cuando éste se vuelve tan rancio que emite un mal olor, incluso las vacas no lo comen. Así que, Raghunath lavaría ese prasadam con suficiente agua, y, añadiéndole un poco de sal, se lo comería. Mahaprabhu escuchó de esto, y un día, cuando Raghunath estaba comiendo ese prasadam, Mahaprabhu se acercó, y tomó de súbito un poco de ello, lo comió, y exclamó: «¡Oh! ¡He saboreado muchas veces el prasadam de Jagannath, pero un prasadam tan dulce nunca lo había probado en ningún lado!»

     Por lo tanto, ¿qué es lo que constituye el sabor del prasadam? El prasadam no es mundano. Raghunath tenía una fe tan intensa en el prasadam que, aparentemente, vivía de comida podrida con un poco de sal —y era el hijo de una familia con opulencia regia—. En él había tanta indiferencia. Y su único alimento diario, en sus últimos días en Vrindavan, lo fue una olla de suero de leche, ghol. Esto no es posible para un hombre de carne y hueso. En verdad, las grandes almas como los Goswamis son personalidades que descienden de otro mundo, y que por lo tanto les es posible mostrar el ideal de la abnegación. Para humanos ordinarios de carne y hueso no es posible observar, sin morir, tal grado de abnegación. Pero los Goswamis crearon el modelo y el ideal de semejante vairagya. Al mismo tiempo, Raghunath estudió la presentación de Rupa Goswami acerca del tipo más excelente de Rasa o sentimiento devocional —Madhura-rasa.

La Cumbre del Servicio Divino

     Srila Raghunath Das Goswami reconoció la cumbre, el punto culminante del servicio divino —Radha-dasya—, que significa la servidumbre a Srimati Radharani. Por lo tanto, él es llamado el Prayojanacharyya. A Srila Sanatan Goswami sus sucesores generalmente lo conciben como el Acharyya de Sambandha-jñana. Sambandha se refiere a ‘entender qué es cada cosa’ —cuál es mi posición en la jerarquía espiritual—. Esto fue muy claramente explicado por Srila Sanatan Goswami. Y Abhidheya —lo que debemos cultivar a fin de lograr nuestro objetivo—, fue principalmente explicado por Srila Rupa Goswami. Él nos enseñó cómo lograr la satisfacción de nuestra vida dentro del dominio del Amor. Y lo que de manera particular es el punto más alto de nuestro logro —Prayojana—, fue muy vívidamente mostrado por Srila Raghunath Das Goswami. En su famoso sloka, él dice:

            asabharair amrita-sindhumayaih kathañcit

            kalo mayatigamitah kila sampratam hi

            tvañ cet kripam mayi vidhasyasi naiva kim me

            pranair vraje na ca baroru bakarinapi

     Este sloka nos describe la concepción más sublime de la escuela de Sri Chaitanya Mahaprabhu. ¿Cuál es? Srila Raghunath Goswami se dirige a Srimati Radharani: «Oh, Reina de mi corazón, por mucho, mucho tiempo, he estado esperando con gran paciencia obtener Tu misericordia, la cual me es tan dulce que no la puedo eludir; ella derrite, atrae, abruma el corazón; me está conmoviendo tan profundamente —no puedo eludir la relación con Tu servicio—. De algún modo he logrado sobrevivir por tanto tiempo, resistir por tanto tiempo, pero ahora estoy impaciente. Sé misericordiosa conmigo; si no lo eres, no tengo esperanza. Mi paciencia llegará a su fin.

     »Mi vida terminará aquí. Tanto así que, ¿qué haré con este Vrindavan? ¡Vrindavan de nada sirve para mí! ¿Cuál es el provecho de vivir mi vida? Ella es inútil —terminará sin provecho—. Ni siquiera puedo amar a Vrindavan, la cual está asociada con el lila de Krisna. Qué decir de Vrindavan, sin Ti, tampoco puedo gustar de la compañía de Krisna. Sin Ti, incluso Krisna no tiene sentido para mí. No puedo tolerar, ni tampoco gustar de mi propia vida o de este ambiente, ni siquiera de Krisna — si Él Mismo viniera a favorecerme, no podría gustar de ello, sin obtener contacto Contigo.

     »En consecuencia, por favor, sé misericordiosa conmigo. Lo eres todo para mí. Sin Ti, la conciencia de Krisna no es conciencia de Krisna. En el Krisna-lila Tu posición es tan grande, tan hermosa —eres el centro de todo el lila de Krisna—. Sin Ti, no concibo una vida digna de vivirse. Me entrego enteramente a Ti, mi Reina».

     Esto es Radha-dasya. Nuestra mayor satisfacción se encuentra en el servicio a Sri Radha, ya que únicamente Ella puede atraer completamente la Gracia de Krisna. Ella es esa otra mitad que puede extraer el máximo éxtasis, Rasa, de Krisna —tanto en cantidad como en calidad—. Por lo tanto, aquellos que sirven a Srimati Radharani en reciprocidad al servicio que ofrecen reciben el más sublime tipo de rasa o éxtasis cualitativo, de parte de Krisna. Eso no se obtiene a través de ningún otro canal. El servicio que llega a través de Srimati Radharani es de la calidad más excelente; por consiguiente, el servicio a Ella debe ser el summum bonum de nuestra vida.

     Esto fue claramente proclamado por Srila Raghunath Das Goswami quien es considerado ser el Prayojanacharyya, el guía que nos muestra la satisfacción más alta de nuestra vida. Por nuestra asociación con este día y por nuestro humilde intento en discutir todos estos asuntos, podemos ser beneficiados en el logro de nuestra meta. Este es el día de la celebración del Advenimiento de estas grandes personalidades.

TRADUCIDO POR SRIMATI SUNDARI DEVI DASI
Revisión y corrección: Jai Balai Das

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